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Día de la Niñez: De la Protección a laAutonomía

Hoy celebramos el Día del Niño en Colombia. Es una fecha que suele llenarse de
colores, regalos y festejos. Sin embargo, como psicólogo, me gustaría invitarles a
mirar más allá de la superficie. ¿Qué estamos celebrando realmente? ¿Hacia dónde
estamos guiando a esta generación que hoy "protegemos"?

1. Breve recorrido histórico: El nacimiento de un concepto

La infancia no siempre fue lo que entendemos hoy. En la época romana, el niño
era una propiedad legal bajo la Patria Potestas; en la Edad Media, un "adulto en
miniatura" que trabajaba apenas podía sostener una herramienta. Fue solo a
partir del siglo XVIII con Rousseau y el XIX con la Revolución Industrial que el niño
comenzó a ser visto como un sujeto que necesitaba ser escolarizado y separado
del trabajo.

Siglo XIX: El gran hito. El niño sale de la fábrica y entra en la escuela. Nace la
infancia como etapa de preparación.

Siglo XX (1989): La Convención de los Derechos del Niño consagra al menor
como sujeto de derechos.

 "La protección debe ser un suelo fértil para la autonomía, no una jaula de cristal."

2. La Paradoja de la Modernidad: ¿Protegemos o Prolongamos?
Aquí llegamos a un punto crítico de nuestra conversación actual. Hemos logrado
niveles de protección legal y social sin precedentes, pero nos enfrentamos a una
paradoja: la infancia parece prolongarse mucho más allá de la mayoría de edad. La
educación, que antes era un puente hacia la adultez, se ha convertido a menudo
en una "sala de espera" perpetua.

Estamos viendo el surgimiento de la "adultez emergente" y el fenómeno de
quienes no logran estudiar ni trabajar. ¿Es una falla individual o sistémica? Quizás
es que hemos dejado de vender la adultez como algo deseable.

El mensaje que estamos enviando: Si presentamos la vida adulta solo como
una sucesión de cargas, facturas, "burnout" y estrés, es lógico que los jóvenes
prefieran refugiarse en la infancia o la adolescencia el mayor tiempo posible.

3. Recuperar el Carácter de Recompensa

Trabajar, construir una familia y desarrollar una vocación han perdido su carácter
de recompensa en la narrativa moderna. La gratificación inmediata de la
dopamina digital compite con la gratificación lenta de los logros vitales
tradicionales. Ser adulto ya no se siente como una conquista de libertad, sino
como una pérdida de la misma.

4. Conclusión: Advertir el Objetivo

Hoy, más que nunca, es vital recordar que el objetivo de una niñez protegida es la
autonomía responsable. Proteger a un niño no significa evitarle cualquier
malestar o fricción con el mundo real. Al contrario, significa proporcionarle un
entorno seguro para que aprenda a gestionar esa fricción.

"Debemos devolverle a la madurez su atractivo. Debemos advertir que protegemos
a los niños no para que se queden ahí para siempre, sino para que tengan la
fuerza de ser los dueños de su propio destino.."

infancia adultres 2